Uno llena la carretilla de tierra, y la lleva hasta el tamiz. Otro la zarandea. Uno trae agua en un balde. Otro trae arena. Uno carga la hormigonera con tierra, agua y arena. Otro vuelca la hormigonera. Uno trae paja. Otro pisa el barro, uno lo amasa. Otro carga la tierra con las manos y la lleva a la pared. Uno se llena de barro las manos y todos hacen los muros.
La pared se hace de a muchos, el barro está marcado con las huellas de todos. La tierra se transforma y también se transforma uno cuando entra en contacto con ella, y con todos.


